


Desde los comienzos de su actividad profesional y a partir de sus estudios de Bellas Artes, María ha desarrollado experiencia en dos campos paralelos: la expresión plástica (como artista y docente) y el marketing, trabajando para empresas multinacionales del ámbito discográfico.
Al establecerse en Barcelona y tomar contacto con el circuito de arte local, descubrió una gran sintonía con algunos artistas y organizaciones dedicadas a la educación en la conciencia ambiental y comenzó a trabajar con ellos, desarrollando talleres de reciclaje creativo en circuitos oficiales y fundaciones.
Su visión de la realidad como una globalidad espiritual y material la lleva a un compromiso personal cotidiano.
En EIG ha descubierto un espacio en el que continuar aprendiendo, y al mismo tiempo, trabajando activamente desde una perspectiva empresarial por un cambio real en la manera de hacer las cosas.

